Literatura

Literatura
La magia de poder fantasear y lograr escribir el sentir

miércoles, 9 de marzo de 2011


Para promover la lectura en los niños, es indispensable tener el cuenta al niño primero como ser que piensa un mundo lleno de fantasías y muchos deseos de SER, este ser implica llegar realizarse como  una persona útil, hechos estos que se vislumbran cuando al preguntarles: "¿Cuándo estés grande qué quieres ser?, ellos responden: " quiero SER bombero, o médico o Policía" siempre quieren ser la imitación de los bueno que ven es estas figuras; es respetar ese cuerpo "existencia viva"(Ricocur, P., La metáfora viva, oc., p. 69. (Ctr asimismo, en la misma obra, ‘Explicitación); también como lo manifiesta Daniel Pennac, los limitamos cuando le decimos apague que es hora de dormir, al no incentivarlos, motivarlos con nuestros actos; no nos fijamos que ese pequeño ser quiere SER a medida que nuestros comportamientos lo vayan guiando a ese sueño de querer SER.
Crear en los niños el buen hábito de leer y escribir es para mi concepto el tocar al adulto, movilizarlo a que genere el buen hábito y el gusto por la lectura, entendida la lectura para mí, como la llave mágica que abre las puertas a todos los mundos reales y fantasiosos que todo ser humano debiera tener. Al tener el adulto esta llave, sin egoísmo la puede duplicar a sus hijos, sobrinos , amiguitos del barrio, de la cuadra, de la región y hasta de las veredas para que todos compartamos ese espacio mágico llamada lectura y que después de ello creemos nuestro propio mundo a través de la escritura.
En la lectura de Ana María Machado "entre Gansos y Vacas" nos deja mucho tema que reflexionar sobre cómo los maestros no respetan de alguna forma a los niños creyéndolos incapaces, pues ponderan su saber ante ellos ( los niños ) y muchas de las sin darnos cuenta actuamos ante los alumnos como Vacas que debemos procesar mucho el saber de los niños por largo rato para lograr entenderlos y aun así no hacemos bien la digestión y seguimos esforzándonos por tratar de entenderlos e inyectándoles dosis de conocimiento sin pasarlo por el cedazo del gusto.
Es para mí claro, que para predicar hay que saberlo aplicar y para enseñar a leer, debo aprender a leer, ya que si  lo hago como maestro, mi salón de clase será como lo que la caricatura a continuación dirá.
Si usted amigo lector sabe leer, Gracias por entender mis garabatos (Imagen, el principito)
Cordialmente su compañera
Rosa Matilde Rojas


1 comentario:

  1. Yo estoy apasionada por este libro... creo que si me tocara salvar un libro, salvaría este.

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